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Setenil de las Bodegas: entre las Cuevas del Sol y de la Sombra

Panorámica de Setenil de las Bodegas - David Ibáñez Montañez - 23

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Con una extensión de 82,20 kilómetros cuadrados y una población de 2.781 personas a 1 de enero de 2017, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), Setenil de las Bodegas es uno de los pueblos más singulares de Andalucía.  Su situación, en el nordeste de la provincia de Cádiz y limitando con la de Málaga, junto a la serranía de Ronda, entorno que siempre vivió del olivo, los cereales, el ganado, pero también  de la vid, aportó el apellido ‘de las Bodegas’ a su nombre, por la existencia de éstas en el pueblo.

Parte integrante de la Ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz forma parte también de una Ruta de Castillos y Fortalezas que puede realizarse en la provincia y tiene, debido al sitio donde se ubica, una fisionomía única.

Setenil de las Bodegas es uno de los principales destinos turísticos de la provincia y, sin duda, de los más fotografiados. Las casas, unas bajo la roca y otras sobre ésta o en su interior, imprimen diferentes niveles de altura a las calles, configurándose rincones tan especiales como las calles de la Cuevas de la Sombra y de las Cuevas del Sol.

Su centro histórico de Setenil se encuentra en la cumbre y laderas de unas profundas hoces que describen dos pronunciadas curvas, formando sobre el plano dos cerrados tornapuntas, socavados por el Río Guadalporcún.

El pueblo en sí, por su singularidad tiene un atractivo enorme. Declarado conjunto histórico-artístico en 1985, cuenta con una singular disposición con diferentes niveles de altura. En la parte baja los vecinos han aprovechado el tajo creado en la roca por el río para construir sus casas. Se trata de un excepcional ejemplo de un tipo de vivienda denominado ‘abrigo bajo rocas’ que, a diferencia de otras construcciones semitroglodíticas desarrolladas en Andalucía, no excava la roca, sino que se limita a cerrar la pared rocosa y desarrolla la vivienda de forma longitudinal.

Su trazado urbano es de claro origen musulmán. Se desarrolla dentro y en torno a los tajos de los ríos Guadalporcún y Trejo, siguiendo las líneas directrices de ambos cauces fluviales. Desde la Plaza Mayor, zona más llana y alta, descienden las diversas vías hasta llegar a los cauces, a lo largo de los cuales se desarrollan, sinuosas, las calles horizontales a las que abren las fachadas de las casas, cuyo interior se adentra bajo la masa de roca. Las calles se acomodan a las curvas de nivel, superponiéndose unas sobre otras, llegando a alcanzar en algunos sectores hasta cuatro niveles distintos. En la zona más alta posee casas cuevas que se adaptan a los grandes desniveles de las faldas de la sierra.

Tiene un castillo que domina el pueblo, de origen medieval (s. XIV-XV) del que se conserva la Torre del Homenaje y un aljibe. Su patrimonio se completa con la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación; la antigua Casa Consistorial y las ermitas de Nuestra Señora del Carmen y San Sebastián. Cabe destacar, asimismo, la calidad del aceite que se vende en el pueblo, así como el hecho de que su Semana Santa está declarada de Interés turístico nacional.

 

Fotos: David Ibáñez Montañez