RECICLA Y AHORRA

Se buscan ganadores

volvemos

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Si eres de los que cree que podemos contaminar todos los mares y océanos, cambiar el clima, acabar con la biodiversidad, prácticamente destruir el mundo y sin embargo no podemos hacer nada por evitarlo, te diré algo: Coca-Cola wins, you lose.

Y digo Coca-Cola como ejemplo representativo del actual modelo y mercado de consumo. Podría ser cualquier otra gran corporación sin escrúpulos ni ganas de cambiar un sistema que les viene al pelo, no como al resto de la humanidad.

Analicemos la situación, poniendo el foco por ejemplo en los plásticos:

Un equipo de investigadores estadounidenses ha calculado la cantidad total de plásticos fabricada en el mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta 2015: 8.300 millones de toneladas (MT) generados en apenas 70 años, si bien más de la mitad se corresponde a la última década (y en aumento). 6.300 millones de esas toneladas ya son residuos y, de ellos, un 79% se acumula en vertederos o en el medio ambiente. Solo el 9% ha sido reciclado 1).

No parece que haya solución más allá de ir buscando un terreno a buen precio en Isla Basura, paradisíaco país de plástico en el pacífico (donde pronto podrás empadronarte junto a Al Gore, si la campaña de Ocean Plastic Fundation, LadBible y Change.org progresa) 2). Esta isla, en 2014 ya tenía 7 veces el tamaño de España 3). Otra opción, es adaptarnos a comer plástico, total, en realidad ya lo estamos haciendo 4), eso sí de momento con sabor sobre todo a mejillón…tendremos que seguir trabajando en mejorar esto.

Y no hay nada que hacer,se espera que para 2050 esa cantidad de residuos plásticos se duplique a nivel mundial.CClaro,faltan los chinos y otras gentes con afán de pertenecer a este primer mundo, cuyos contornos se definen en base a su nivel de consumo y productividad. Una delicia.

Nos gusta el plástico, dejemos de negarlo: se compran 8 millones de botellas de plástico por minuto en el mundo!!! 5) y se estima que la mayor parte de esos residuos provienen del embalaje de los productos (totalmente necesario, por supuesto) 1) y de los desechables, inventados para liberar (oh milagro y agradecimiento) a la mujer moderna de tener que fregar los platos, según un famoso artículo de la más famosa revista Life del  año 1955 6).

Aunque claro, esto sigue teniendo sus riesgos ya que, salvo el gusano de la cera que parece descomponer el plástico 7), el resto de los organismos no lo digerimos del todo bien y se calcula que el plástico mata 1 millón de aves marinas y más de 100.000 mamíferos marinos y tortugas cada año 8) por ingesta o por intento de bisutería (todas hemos visto a esa tortuga luciendo un precioso cinturón de plástico, de ese que viene con las latas ¿verdad?). Luego está lo de la disrupción endocrina que afecta también a los bebés recién nacidos, lo de los aditivos tóxicos y todo eso…ah sí, y la contaminación del agua y el aire asociada a su producción, tratamiento y gestión de residuos, claro.

Pero esta es la errada historia del oso polar sobre el iceberg  porque, yo me pregunto: ¿en realidad no podemos evitarlo? Francia ya ha prohibido los vasos y platos de plástico desechable de aquí a 2020 9), Europa pretende eliminar las bolsas de un solo uso para 2018, a nivel doméstico (pero del tipo heavy) una pareja lleva años intentando vivir sin plástico 10)… ¿Ejemplos lejanos? ¿Difíciles? Ok, busquemos los de andar por casa: ¿Puedes evitar los  embalajes cuando vas al súper? Por ejemplo, evitando la comprar de fruta empaquetada sobre bandejas, ¿Puedes sustituir las botellas de plástico por una reutilizable? (cada 20 botellitas para el gimnasio, el coste de un mes, puedes tener una preciosa botella de metal), ¿Puedes llevar una bolsa de tela en el bolso para cuando no te acuerdes de que la vas a necesitar? (¡ostras el pan!) ¿Puedes evitar los desechables en los cumples? ¿Las pajitas en los cócteles? (que, por cierto, ni están de moda ni tenemos edad), ¿Puedes buscar envases retornables? ¿Existen tiendas en tu ciudad para comprar a granel? Pues vamos a empezar por aquí y ya luego nos planteamos si es imposible el resto.

Porque familia (la del mundo, sí, que me he puesto tierna): si el consumo es nuestro, el poder es nuestro. Solo hacen falta valientes que decidan ser los ganadores de esta lucha entre razón y consumo y es que, como decía Edmun Burke “El peor error es no hacer nada por creer que no puedes hacer bastante”.